Correo del Orinoco.- El vicepresidente
ejecutivo de la República, Aristóbulo Istúriz, manifestó que es
momento de pasar de la resistencia a la esperanza, en referencia al
primer semestre del año 2016, caracterizado por una intensa guerra
económica promovida por sectores del comercio y la industria local,
con apoyo del poder financiero internacional.
Recordó que los primeros meses del año
estuvieron signados por una alta inflación, mayoritariamente
inducida desde el sector privado a través de la especulación con
bienes y servicios, el acaparamiento de alimentos y medicinas, y la
reventa de rubros básicos por mafias vinculadas al contrabando.
Desde Caucagua, estado Miranda, donde se
realizó una masiva movilización en apoyo a la Revolución
Bolivariana, Istúriz reconoció la resistencia, la creatividad y la
fortaleza del pueblo venezolano ante esta embestida que se agudizó
con la baja de los precios del petróleo en casi 70% y la violencia
política promovida por la derecha venezolana.
Manifestó que hoy, pasados los primeros siete
meses del año, nadie puede dudar de “la resistencia del pueblo, la
capacidad de movilización del pueblo y del liderazgo del presidente
Nicolás Maduro”.
En transmisión de VTV, llamó a dar un salto
hacia adelante y avanzar hacia un segundo semestre de esperanza, con
base en el trabajo productivo y en el apoyo a la labor cívico-militar
de la Gran Misión Abastecimiento Soberano (GMAS), creada por el jefe
de Estado con la finalidad de sanear las cadenas de distribución de
productos y normalizar el abastecimiento.
“Nos
toca a los chavistas después de este semestre de resistencia, nos
toca el semestre de esperanza, de avanzar, con pasión, compromiso,
lealtad a nuestro pueblo y a nuestro comandante eterno Hugo Chávez”,
convocó.
Destacó que la GMAS representa el quiebre
político que necesitaba el pueblo de Venezuela para dejar atrás el
semestre pasado y avanzar hacia el siguiente con mejoras en temas
fundamentales como la distribución de alimentos.
“La
tarea más importante es acompañar a nuestro pueblo a salir de las
colas, a romper el desabastecimiento, a enfrentar la inflación
inducida, el bachaqueo”, afirmó.
Se trata, agregó, de “una ofensiva
económica, no nos podemos quedar resistiendo la guerra, pasamos a la
ofensiva, ahora vamos a quebrar el espinazo a la guerra económica”,
aseveró.





