Telesur.- A una semana de la visita a México de Donald Trump, el presidente
Enrique Peña Nieto se enfrentó a la renuncia de diversos funcionarios de
su Gobierno.
La reunión
entre el mandatario mexicano y el candidato republicano a la Presidencia
de Estados Unidos (EE.UU.), generó fuertes críticas y llevó a abandonar
el cargo a Luis Videgaray, secretario de Hacienda y Crédito Público
(SCHP), por supuestamente haber apoyado el encuentro.
Tras la renuncia de Videgaray, Peña Nieto nombró en su lugar al secretario de Desarrollo Social (Segob), José Antonio Meade.
No obstante, el
mandatario hizo este cambio en su gabinete sin mencionar las causas de
la dimisión. Lo que si quiso dejar claro es que Videgaray fue un
funcionario leal a su gestión y le agradeció su labor sobre todo al
llevar adelante la reforma hacendaria y la reforma financiera.
Por otro lado, el jefe de Estado mexicano designó como nuevo
secretario de Desarrollo Social a Luis Enrique Miranda Nava, quien se
desempeñaba como subsecretario de Gobierno en la Secretaría de
Gobernación.
Otras renuncias
se dieron en el equipo de Gobierno de Peña Nieto, entre ellas, la del
jefe del Servicio de Administración Tributaria (SAT), Aristóteles Núñez y
la del subsecretario de Hacienda, Fernando Aportela.
EPN: “Llegará el momento en que se comprenda el porqué y para qué de cada decisión”
Durante un acto
gubernamental, el presidente mexicano defendió las políticas aplicadas
en su gestión y aseguró que las ha tomado “pensando en México” que
“quizá no se comprenden ahora, pero estoy seguro que llegará el momento
en que se comprenda el porqué y para qué de cada decisión tomada”.
El mandatario
reconoció que las decisiones políticas de su Gobierno “están sujetas a
una enorme polémica”, pero no se arrepiente de ellas y asume la
responsabilidad. También añadió que se seguirá conduciendo “con gran
firmeza”.
En contexto
La aceptación
de la imagen del jefe de Estado por parte de la población continúa en
picada, tras las constantes protestas contra sus reformas, escándalos de
corrupción, persistente percepción de inseguridad y mala situación
económica, según un reciente estudio.
El sondeo
levantado por la encuestadora BCG-Excélsior determinó que la popularidad
de Peña Nieto cayó nueve puntos y la ubicó en 27 por ciento.
Por otro lado,
la oposición mexicana calificó como un "error político" la reunión que
tuvo el mandatario con el candidato republicano a la presidencia de
EE.UU., Donald Trump, debido a que alimenta los intereses del magnate.





