TeleSur.-El presidente de la Asamblea Nacional (AN), el opositor Henry Ramos Allup, anunció este martes la suspensión de la marcha hacia Miraflores (sede de Gobierno) en Caracas, que se realizaría el 3 de noviembre bajo la amenaza de exigir al presidente constitucional Nicolás Maduro entregar el mandato.
Allup indicó
que la decisión fue tomada por una petición de la Conferencia Episcopal
Venezolana, el cardenal Jorge Urosa y del Vaticano, este último
acompañante del diálogo entre la oposición y el Gobierno.
"Nosotros
creemos que es sensato acatar para evitar cualquier choque, cualquier
confrontación, y la contaminación de este proceso que hemos denominado
de inicio de diálogo", dijo Ramos Allup.
La suspensión fue apoyada por los partidos Acción Democrática, Un Nuevo Tiempo y Primero Justicia.
El dirigente de
la AN informó que la oposición se reunió con el subsecretario de Estado
de EE.UU. para Asuntos Políticos, Thomas Shannon, quien está en
Venezuela para apoyar el diálogo y mejorar las relaciones entre la
nación suramericana y el Gobierno estadounidense.
La marcha era un acto de confrontación
El diputado por
el Gran Polo Patriótico (GPP) ante la Asamblea Nacional (AN), Elías
Jaua, había advertido que la marcha opositora era "un acto de
confrontación y una irresponsabilidad política".
Asimismo, Jaua
indicó que el Gobierno venezolano está comprometido con la mesa de
diálogo "y en hacer avanzar los acuerdos para que contribuya la paz y la
tranquilidad del pueblo".
El diputado
revolucionario destacó que el objetivo del diálogo con la oposición es
"debatir y encontrar puntos comunes" para recuperar la estabilidad
política del país.
Diálogo y mesas de trabajo
Este sábado 30
de octubre se realizó la primera reunión de diálogo formal entre el
Gobierno y la oposición venezolana. Al final del encuentro se acordó
crear cuatro mesas de trabajo enfocadas en el respeto a la soberanía, la
reparación a las víctimas, el cronograma electoral y la situación
económica del país.
La reunión fue
impulsada por el Gobierno venezolano con el objetivo de contribuir a la
estabilidad política y económica del país frente a los llamados de
desestabilización y caos hechos por los representantes de la oposición.
El enviado del
Vaticano Claudio María Celli informó que el próximo 11 de noviembre será
el nuevo encuentro de la mesa general de diálogo.





