Ciudad Cojedes.- El equipo de profesores que integran el programa “Manos a la Siembra” de la Unidad Educativa “Francisco María Arias” de Tinaco, impulsa la agricultura dentro del recinto estudiantil motivados a crear una conciencia productiva, enmarcada en el Motor Agroalimentario planteado por el presidente Nicolás Maduro.
La finalidad de este proyecto es que los estudiantes, aprendan a manejar el concepto y la práctica de cómo se produce alimentos en pequeños espacios de terrenos, sin contaminar el ambiente. Tomando en cuenta que no solo se pudiera dar dentro del lugar de estudio sino también en sus hogares.
Edgar Betancourt, coordinador del programa en la institución, expresó que lo deseado es que los jóvenes aprendan y se formen en este oficio y, de esta manera, contribuyan con la soberanía alimentaria a partir de una agricultura sin agroquímicos y agentes que atenten contra el ambiente.
En noviembre del año 2014 se creó una ley que prohíbe terminantemente el uso de insecticidas o semillas transgénicas que contaminen la tierra, “lo que se quiere es recuperar la semilla autóctona, la que siempre han utilizados los campesinos”, acotó Betancourt.
Igualmente destacó que mientras las semillas transgénicas pierden los azucares, la autóctona los conserva y mantiene. Se ha demostrando técnicamente que las semillas creadas en laboratorios pueden ser cancerígenas y acentúan la dependencia del campesino a las corporaciones transnacionales de alimentos. Es por ello, que es necesario reactivar el cultivo de la semilla autóctona en conucos, vegas, trojas y demás formas de producción agrícola.
Es preciso resaltar que, en esta institución la labor de atención y preparación de la tierra, es desarrollada en compañía de padres y representantes, junto a los alumnos, demostrando que en la unión está la fuerza, al tiempo que este espacio está abierto para que la comunidad pueda hacer aportes, e ir creando conceptos viables como la soberanía alimentaria.
El docente apuntó que, esta labor representa un crecimiento, no sólo como persona, sino como institución que impulsa la economía en el país, “nosotros debemos producir lo que vamos a consumir y dejar de ser dependientes de alimentos producidos bajo formatos de laboratorios”.
Actualmente, en esta institución poseen siembras de yuca, quinchoncho, topocho y algunas matas de pimentón; alimento del que será destinado al Sistema de Alimentación Escolar (SAE), para el disfrute de todos los que hacen vida dentro de la institución educativa.
Los huertos productivos fortalecen la participación comunitaria en actividades agrícolas, estimulando la integración de padres, representantes, consejos comunales, agricultores, y movimientos sociales, fortaleciendo el núcleo familiar y la convivencia ciudadana.




