HispanTV.- El Gobierno brasileño autoriza el envío de la Fuerza Nacional, un cuerpo de élite de la Policía, a los estados donde se registraron motines con casi 100 muertos.
El ministro de Justicia de Brasil, Alexandre de Moraes, respondió a la petición de los estados de Roraima y Amazonas, situados en el norte del país, y anunció el lunes el envío de 200 agentes de la Policía, divididos en partes iguales para cada lugar, a fin de colaborar en la vigilancia de las cárceles en las que se registraron varios motines violentos durante la semana pasada.
Moraes señaló que la llegada de los agentes a los estados mencionados está prevista para el martes con aviones de las Fuerzas Áreas Brasileñas (FAB) y añadió que su objetivo consiste en reforzar la vigilancia en las áreas próximas a las cárceles.
La autorización gubernamental se produce horas después de que los funcionarios de Roraima anunciaran que habían solicitado al presidente de Brasil, Michel Temer, con urgencia ayuda para la Penitenciaria Agrícola de Monte Cristo, situada en las afueras de Boa Vista, la capital regional.
Cabe destacar que además de Roraima y Amazonas, otros cinco estados han pedido ayuda federal para garantizar la seguridad en sus centros penitenciarios, con problemas de hacinamiento, enfrentamientos entre bandas rivales y precarias condiciones.El pasado viernes, 33 presos murieron en la cárcel de Roraima por un supuesto ajuste de cuentas entre miembros de la fracción Primer Comando de la Capital (PCC), la mayor de Brasil, según el ministro de Justicia.
La crisis penitenciaria no es algo nuevo en Brasil, el año pasado las Naciones Unidas (ONU) llamó la atención a Brasilia por permitir la “impunidad” en la matanza de 111 presos a manos de la Policía en el presidio de Carandiru en 1992, la mayor de la historia.
La situación de violencia dentro de las cárceles es tan grave, que el secretario de Juventud del Gobierno brasileño, Bruno Julio tuvo que dimitir tras aplaudir las recientes masacres en los centros penitenciarios, por haber declarado que “Tendrían que haber matado más. Debería haber una matanza por semana”.





