Ciduad Cojedes.- La Revolución Bolivariana ha implementado por medio del apoyo económico, acompañamientos técnicos de proyección, mecanismos para fortalecer las formas y maneras de creaciones populares, por cuanto existen personas que contribuyen con el impulso de la economía y desarrollo de nuestro país a través de sus invenciones. Tal es el caso del señor Gilberto Mora Vargas, habitante del sector 24 de junio, municipio Rómulo Gallegos.
Este innovador, es un genuino impulsor de herramientas para la transformación alimentaria, aplicando conocimientos autóctonos que permiten procesar alimentos de manera fácil y rápida, con el objetivo de hacer más oportuna la adquisición del rubro dentro de la comunidad.
Para Mora Vargas, desde que la empresa privada redujo la elaboración de harina de maíz precocida, tuvo la iniciativa de hacer una prueba, que a su parecer, ha dado frutos positivos puesto que sin aditivos químicos la harina que produce, se conserva manteniendo su olor, sabor y consistencia.
En el procedimiento de la elaboración de harina, primeramente hay que conseguir maíz blanco, colocarlo a cocinar al vapor, agregándole solo un poco de agua con la finalidad de precocerlo al punto de la preferencia, posteriormente se coloca al secado para proceder al trillado, molienda y pulverización, por supuesto que estas fases o etapas el tecnólogo popular las desarrolla con máquinas elaboradas por él.
Desde hace algunas semanas ha producido varios kilos de harina, que son puestos a la disposición de su comunidad, “la mezcla que elaboro es mejor que la de Lorenzo Mendoza, puesto que es natural y de menor costo para el Pueblo”, afirmó.
“Ya le he ofrecido este alimento a los vecinos y lo han catalogado de excelente, puesto que posee un sabor agradable y por supuesto contiene vitaminas, que constituye una buena fuente de niacina, vitamina B-6 y vitamina C”, detalló el fabricante.
“La arepa que mi familia está consumiendo, es la que estoy elaborando, no tengo porque gastar dinero en otro producto, cuando tengo a mi alcance el rubro y la maquinaria”, destacó que ha contado en todos sus proyectos con el apoyo permanente de su esposa, Esperanza Morales y su nieto Yosse Mora.
Por otro lado le hizo un llamado a la Fundación Zamora (Fundazamora) para que lo visiten, en función de plantearles un proyecto panadero, donde se produzca pan de yuca y de maíz, sin necesidad de usar mayor cantidad de harina de trigo, ya que la misma es importada, además en el lugar donde habita, hay un espacio que posee las máquinas y estanterías para emprender el proyecto.
Para finalizar, pidió a los personas que posean alguna cualidad innovadora o productiva a que se incorporen al motor productivo regional.




