Las labores de búsqueda iniciaron en agosto pasado por brigadistas, en su mayoría mujeres, que han trabajado de manera conjunta con la Fiscalía General del Estado y la Gendarmería Nacional.
De acuerdo con las investigaciones, el lugar era utilizado por miembros del crimen organizado para depositar a sus víctimas.
Lucía de los Ángeles Díaz Genao, integrante de este colectivo, informó que han encontrado gran cantidad de ropa de hombre y mujer, en su mayoría perteneciente a gente sencilla.
Recordó que en agosto pasado, cuando comenzaron las pesquisas, iban preparados con 12 banderines que resultaron insuficientes para marcar la zona plena de cadáveres y considerada por Díaz Genao como la fosa clandestina más grande del país, y posiblemente de América Latina.
La activista informó que autoridades de la Fiscalía sólo cuentan con 17 perfiles de los cuerpos encontrados en las fosas y denunció que hay retraso en el proceso de identificación de las víctimas.





