Richard Canan.-
No hay otro término que pueda expresar mejor el salvajismo infame,
cruel y sanguinario utilizado por la derecha para exteriorizar sus
rabias y frustraciones, quemando gente y atacando a ciudadanos inocentes
en lugares públicos. Este peculiar “momento político” de la derecha
debe catalogarse y denunciarse como la Barbarie Fascista. El pináculo de
la irracionalidad, la demencia y la decadencia moral. Ejecutar
linchamientos como forma de expresión política,vaya avance de la
derecha. Han superado ampliamente a la “descarga de arrechera” y a “La
Salida” violenta.
Preguntar por algún nivel de racionalidad,
sapiencia, sensibilidad o respeto por los otros no tiene sentido.
Disfrazados de demócratas o impolutos ciudadanos, la extrema derecha
súbitamente se transmuta en bestias salvajes. Son hordas que Voluntad
Popular y Primero Justicia han logrado enajenar hasta sacarles lo mejor
de sus demonios y miserias. Las hordas fascistas están infectadas
gravemente de odio e intolerancia. Esto es incurable. Es una bomba de
tiempo, más que para las fuerzas del orden público, para la propia
dirigencia opositora que los ha estado azuzando y utilizando en sus
innobles fines de asaltar el poder. Las turbas están fuera de control.
Sedientas de sangre, solo esperan el momento oportuno para “descargar su
arrechera” contra todo lo que le huela a su adversario político, al
Chavismo, al pueblo humilde. En su momento no acatarán más “ordenes” de
la infame dirigencia fascista que los ha financiado y exaltado. Les
ocurrirá como a Estados Unidos que creó y armó a grupos terroristas como
Al Qaeda y el Estado Islámico y luego no pudieron controlarlos. Es el
mismo error (horror) con el mismo método de violencia y caos. Ahora
viven en occidente bajo el perpetuo terror al terrorismo.
Ya lo hemos advertido en artículos
anteriores. La derecha sufre de una gravísima deshumanización y
desconexión moral. Los episodios de violencia desatada, de
linchamientos, de hogueras del odio, han estado totalmente aupadas,
estimuladas y legitimadas por los líderes de la extrema derecha y sus
medios afines.
En este brote psicótico de lashordas de la
derecha, pretenden ser la justicia divina, ser jueces y verdugos. La
Santa Inquisición resucitada. Los linchamientos han marcado un terrible
precedente, pero este es el sueño hecho realidad de los líderes
neofascistasBorges, Capriles, López y Guevara: que los ciudadanos
venezolanos se maten entre sí. Felicitaciones, han logrado el cenit de
la barbarie, la ruindad política.
La turba está desatada. Son hordas
fascistas sedientas de sangre. A la vanguardia de las acciones de
violencia criminal (ataques terroristas y linchamientos), va horonda la
clase media alta, descargando intolerantes su odio y frustraciones.
Sociológicamente, presenciamos la rebelión del sifrinaje, que víctimas
de la manipulación de la derecha (tanto de sus líderes como de sus
medios), han visto suprimidos todos sus mecanismos y controles éticos y
morales. Agredir a otros no es parte de nuestra idiosincrasia. Este
episodio psicótico de esta jauría violenta de la extrema derecha, es la
consecuencia de los bajos y ruines modos con que sudescocada dirigencia
ha pretendido hacer política.Este es solo un pequeño “daño colateral” en
su dementey desquiciado plan por asaltar el poder. Miserables y
despreciables maquinadores. Ni imaginar la cruzada de exterminio que
iniciarían en el supuesto negado de alcanzar sus fines.
A los supuestos demócratas, a los que se
rasgan las vestiduras y gritan a los cuatro vientos que quieren libertad
y democracia, se les han caído las máscaras (o más bien enmascarados es
que han revelado su verdadero ser), presentándose como unos aventajados
discípulos delos supremacistas arios delKuKluxKlan (KKK), de la elite
de las sanguinarias Schutzstaffel(SS) Nazis, las monstruosas milicias
Camisas Negras de Mussolini, las Falanges Españolas de las Jons o los
neonazis cabeza rapadas, mejor conocidos como los Skinhead.
Compare usted las sangrientashistorias de
todos estos grupos violentos con las acciones de la derecha fascista
criolla. No se sorprenda, no encontrará muchas diferencias. Quemar y
linchar gente parece la predilección de la turba. Se ha impuesto la
Barbarie Fascista en el seno de la perturbada derecha. Son crímenes de
odio contra sus propios hermanos.
Pero siempre hay esperanzas. Hay que
insistir en el camino de la paz y el diálogo. Hay que recomponer el
modelaje civilizatorio, la moral y los valores de respeto y tolerancia.
Recomponer la noción de ciudadanía y el supremo amor al prójimo. Así es
que somos los venezolanos.




