La propuesta, que recibió 67 votos
a favor, cinco en contra y tres abstenciones, legaliza el uso medicinal
de la planta y sus derivados, como el aceite de cannabis, para mejorar
los síntomas de enfermedades como el cáncer, el Parkinson y la
epilepsia.
La ley quedó exonerada de la segunda votación, por lo que está en espera de ser promulgada por el Ejecutivo.
A
pesar de la aceptación de la propuesta, al comienzo de la sesión hubo
un intenso debate debido a que Perú es el segundo mayor productor
mundial de la hoja de coca, insumo clave para la cocaína y lucha contra
el narcotráfico.
Especialistas e
impulsores de la propuesta aclararon que no se trata de consumir
marihuana sino de extraer de ella sus componentes medicinales para
atender algunas enfermedades.

"La
ciencia está de nuestro lado, la corriente regional está de nuestro
lado. Que nuestros temores no nos paralicen. No se trata de terreno
desconocido. Hay experiencias de uso en muchos países de la región",
dijo el legislador oficialista Alberto de Belaunde.
Uno
de los países pioneros en el tema es Uruguay que en 2013 se convirtió
en el primer país en aprobar una ley que permite el cultivo de marihuana
para autoconsumo en el hogar y la formación de centros de cultivadores
para plantar en forma cooperativa.




