Adán Chávez.- “Son los hombres (y las mujeres) los que hacen la historia, nunca al revés”.
El Partido Comunista de China (PCCH), el más grande del mundo, recién ha culminado su XIX
Congreso Nacional que marca un nuevo punto de partida para continuar
llevando a la potencia asiática por la vía de la construcción del
socialismo.
Este
Congreso del PCCH es uno de los eventos políticos más relevantes de la
última década, y es que en momentos en que poderosos grupos económicos
transnacionales han emprendido una ofensiva internacional para la
restauración del neoliberalismo como modelo, China señala que el
socialismo es la opción real y viable para alcanzar su desarrollo
económico y garantizar el bienestar del pueblo.
En
la actualidad, hay una cruzada mediática-psicológica, impulsada por los
“trabajadores intelectuales” del imperialismo, para descalificar la
tesis del socialismo como único sistema que permite al ser humano
alcanzar altos grados de producción sin sacrificar los derechos sociales
de la mayoría.
Este
año la humanidad conmemora el centenario de la Gran Revolución
Socialista de Octubre, y en todo el mundo se realizarán actos para
honrar el
acontecimiento histórico más transcendental del siglo XX, al poner en
evidencia que el capitalismo no es invencible y que los pueblos, con una
teoría y una práctica revolucionarias, pueden edificar una sociedad
superior, sin explotación del hombre por el hombre.
La
Revolución de Octubre fue producto de la acumulación de fuerzas en la
lucha de clases del pueblo ruso, que logró girar la rueda de la Historia
hacia la liberación de los explotados, los excluidos, los oprimidos.
Por primera vez, los obreros y los campesinos materializaban el sueño de
sentar las bases para construir una sociedad de igualdad y de justicia
social.
Hoy
más que nunca cuando el capitalismo global atraviesa una crisis
estructural que genera cada día mayor desigualdad, las ideas de Carlos
Marx, Vladimir Ilich Lenin, Ernesto Che Guevara, Fidel Castro, Hugo
Chávez, entre otros grandes pensadores, son fundamentales para
fortalecer la convicción de los pueblos de seguir en batalla por un
mundo mejor y posible, donde se respete la soberanía y la libre
determinación de las naciones.
Los
países que han emprendido proyectos socialistas de liberación nacional,
como la Venezuela Bolivariana y Chavista, son los únicos en el mundo
que tienen planes de gobierno centrados en mantener y elevar la calidad
de vida del ser humano y en derrotar la pobreza, el hambre, la miseria,
el desempleo, la falta de atención sanitaria, la deserción escolar,
entre otros flagelos propios del sistema capitalista.
El
PCCh consolida entonces, un nuevo liderazgo que llevará a la nación con
mayor peso en la economía mundial a convertirse en un gran país
socialista moderno. El Presidente Xi Jinping, fue reelecto como
secretario general del Comité Central del PCCh y anunció una importante
hoja de ruta para el advenimiento de una nueva era del socialismo con
peculiaridades chinas.
El
objetivo estratégico según pudimos leer en su discurso, es alcanzar la
modernización socialista para 2035, a la vez que perfiló un país
“próspero, fuerte y democrático y una sociedad modestamente acomodada en
todos los aspectos” para el 2050.
Igualmente,
en el año 2019 se celebrará el 70º aniversario del establecimiento de
la República Popular China y el PCCH garantizó en este Congreso, dar
continuidad al compromiso con la filosofía de desarrollo centrada en el
pueblo para lograr un progreso sostenido en el que todos los ciudadanos
disfruten de la prosperidad.
También
se enfatizó que China continuará cooperando y trabajando con el resto
de las naciones para contribuir a la noble causa de la paz y el
desarrollo de todos los habitantes del planeta. Hace siete décadas,
China era un país con un régimen semi-feudal y su decisión de asumir la
vía socialista lo ha convertido en una potencia.
Nuestro
proyecto bolivariano, reconoce en los documentos del Congreso del PCCh,
puntos en común que ratifican la vigencia del socialismo como única
alternativa viable para la construcción de un mundo mejor y de una
sociedad que garantice la mayor suma de felicidad posible a nuestros
pueblos.
Precisamente
por eso, uno de los primeros líderes mundiales en saludar los
resultados de XIX Congreso del PCCh fue nuestro Presidente Nicolás
Maduro, quien recalcó la importancia del aporte del Presidente Xi
Jinping a la teoría del desarrollo del socialismo con particularidades
chinas, como ejemplo de lo que debe implementarse en la lucha de la
humanidad toda por la convivencia pacífica.
En Venezuela, transitamos una
coyuntura histórica que nos demanda la máxima exigencia para avanzar en
este camino de dignidad y soberanía que sigue siendo muy difícil,
porque el enemigo, interno y externo, no cesa en su empeño de
destruirnos. Pero nada ni nadie nos detendrá,
seguiremos la senda de nuestro Socialismo Bolivariano; y con la
cooperación de pueblos y gobiernos como el ruso y el chino, cumpliremos
con el legado de Chávez de construir ese mundo multicéntrico y
pluripolar que terminará de derrotar los empeños imperialistas.
Acá
en Venezuela, ya hemos demostrado que la única garantía de paz y
estabilidad para el país es el Socialismo, que no es otra cosa que el
poder transferido a las manos del pueblo y las comunidades organizadas;
que es la práctica de los valores de solidaridad, humanismo y bienestar
colectivo.
Vamos
compatriotas a seguir avanzando en el camino de la verdadera
liberación; redoblemos la marcha para llegar, como nos sigue alentando
nuestro Comandante Eterno, al punto de no retorno de esta Revolución
Socialista, Bolivariana, Chavista y Antiimperialista. Hoy y Siempre:
Unidad, Lucha, Batalla y Victoria¡¡
“Nosotros hagamos la historia,
que otros la escriban en un mundo mejor”
Caracas, 29 de octubre 2017





