Decenas de surcoreanos se manifestaron, como ya
ocurrió el fin de semana, a favor y en contra del viaje de Donald Trump,
ante la embajada del país norteamericano en la céntrica plaza de Gwanghwamun de la capital surcoreana.
El Gobierno surcoreano solo ha permitido este tipo
de pequeñas concentraciones en la mencionada zona, al tiempo que ha
activado grandes dispositivos de seguridad tras la llegada de Trump.
Los que están en contra de Trump refirieron que Surcorea es “zona anti Trump”, entre otras consignas de rechazo a la guerra.
Entre tanto, los otros mostraron pancartas en las
que se leía: “Presidente Trump no tenemos miedo a morir. ¡Ataque Corea
del Norte ahora mismo!” o “Mate al hombre cohete Kim Jong-un (apodo que
Trump empleó para referirse al líder norcoreano) y bombardee Corea del
Norte”.
Entre tanto, el presidente estadounidense afirmó
que ve “ciertos movimientos” hacia un posible diálogo con Corea del
Norte, después de que su Administración decidiera endurecer el tono con
el régimen que lidera Kim Jong-un.
“Estamos mostrando una posición muy fuerte, y creo
que entienden que tenemos un poder militar incomparable”, dijo Trump y
agregó que “creemos que tendría sentido para Corea del Norte que
decidieran sentarse a la mesa de negociaciones y hacer un acuerdo (…).
Es cierto que veo cierto movimiento, sí, veremos adónde conduce”.
Por otro lado, el presidente de EEUU insistió en
que su país está preparado para utilizar “todas sus capacidades
militares contra Corea del Norte, si fuera necesario”.





