Telesur.- Este lunes 5 de
febrero el Wall Street registró su peor sesión desde 2011 con una caída
que inició el pasado viernes, lo que captó la atención de los operadores
del mercado y de la prensa.
Algunas agencias de
información refieren que se trata del índice de mayor desplome de todos
los tiempos, aunque en términos porcentuales la caída de 5,6 por ciento
no supera los números de la crisis financiera que llegaron a 7 por
ciento.
Ahora, las pérdidas se registran entre 800 y 1.000 puntos, superior a los 777.68 de septiembre de 2008.
En
teleSUR recogimos algunas impresiones clave sobre la situación de las
cotizaciones de Estados Unidos, que tuvieron impacto en otros mercados.
Efecto dominó
Tras la caída del
mercado estadounidense, la Bolsa de Tokio, al igual que los mercados de
China, Hong Kong y las acciones australianas, comenzaron el martes a la
baja. América Latina tampoco escapó del efecto dominó del desplome que
inició en el Wall Street.
Para el 5 de
febrero, en Buenos Aires, Argentina, la bolsa cerró con una pérdida de
4,42 por ciento y en Sao Paulo, Brasil, de 2,59 por ciento. En Colombia
el índice Colcap perdió 2,85 por ciento, en Chile el IPSA tuvo 1,62 por
ciento, mientras que en Perú la caída del Índice General de la Bolsa de
Valores cayó un 1,01 por ciento.
En Europa, el Ibex
35 español dejó 2,5 por ciento y perdió 10.000 puntos. En Asia, también
se sintieron los efectos en Tokio con una caída de 4,7 por ciento en los
primeros minutos de operaciones, que dejaron el peor registro desde el 9
de noviembre de 2016.
Las pérdidas contagiaron también los bonos, criptomonedas y materias primas.
Crecimiento anémico e inflación
Los inversores se
han mostrado preocupados por la desaceleración del crecimiento
económico. Las proyecciones de los principales reguladores del mercado
prevén para 2018 un crecimiento modesto impulsado por los mercados
financieros con poco impacto en la inversión real, la creación de
empleo, la productividad o salarios.
Sumado a esto temen
por los niveles de la inflación en Estados Unidos. De acuerdo
con Torsten Slok, economista jefe internacional de Deutsche Bank, "los
mercados están llegando a la conclusión de que la economía
estadounidense puede estar cerca de un sobrecalentamiento y por tanto
los riesgos de inflación sean mayores a la amenaza de recesión".
Entretanto, la Casa
Blanca se muestra confiada en la situación económica de Estados Unidos,
a pesar del desplome de Wall Street este lunes.
Para Europa, el
crecimiento tampoco ha sido diferente. Los analistas destacan que desde
el año pasado solamente economías fuertes como las de Alemania y los
Países Bajos pueden estar aisladas de esta realidad, mientras que en
países como Grecia e Italia siguen sufriendo el desempleo y de las
medidas de austeridad como secuelas de la última crisis.
Precisan que las
tasas de crecimiento per cápita siguen siendo inferiores a las vigentes
antes de la crisis financiera global 2008, lo que lleva a la
desconfiaza de inversores.
Advierten que la base de un verdadero crecimiento económico se erosiona, mientras que la súper-burbuja subyacente crece.
La deuda pública
Las casas de análisis también vinculan el reciente desplome con el repunte de las rentabilidades de la deuda soberana.
Asimismo, los
especialistas destacan que después de 2008, la avenida principal del
peligro de la regresión de una espiral deuda-deflación tiene un enorme
estímulo en la política monetaria.
Advierten además
que la deuda pública es mayor que nunca, y es una deuda privada; lo que
implica que se destinará una parte creciente al pago de la deuda en
detrimento de la inversión.
Repercusión en el petróleo
Ante el panorama de
la bolsa, especialistas no pierden de vista los efectos que tendrán en
el mercado petrolero en medio de la estabilidad lograda con el acuerdo
entre la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y otros
países productores.
Para este lunes, la
canasta de la OPEP se cotizó en 65,70 dólares, lo que representó una
pérdida de 1,35 dólares con respecto al cierre previo. No obstante, los
precios del crudo no disminuyeron en la misma magnitud.





