AVN.-Nuevamente, en los últimos
tres años, el gobierno de Estados Unidos (EEUU) decide aplicar, de forma
arbitraria, sanciones contra Venezuela y su gentilicio al pretender
frenar el desarrollo de la criptomoneda El Petro y castigar a
funcionarios vinculados con la actividad económica del país.Este tipo de medidas, cuya
génesis se remonta al año 2015 con la emisión de la Orden Ejecutiva
1369, firmada el 8 de marzo de ese año por el entonces presidente de
EEUU, Barack Obama, pretende aislar a la nación suramericana del
escenario internacional a través del bloqueo económico y financiero, con
la intención de vulnerar la estabilidad de los venezolanos y justificar
así una intervención militar.
Esta Orden Ejecutiva que declara a Venezuela como una “amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y política exterior estadounidense”, se prolongó por un año en 2016, siendo ratificada por el actual presidente de EEUU, Donald Trump, en 2017 y 2018.
Tal acción injerencista desencadenó en una serie de sanciones y medidas unilaterales contra funcionarios e instituciones del Estado, aplicándose con el objetivo de propiciar el derrocamiento del gobierno constitucional y democrático del presidente de la República, Nicolás Maduro, y la instauración del dominio imperial en las naciones soberanas del mundo.
Esta Orden Ejecutiva que declara a Venezuela como una “amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y política exterior estadounidense”, se prolongó por un año en 2016, siendo ratificada por el actual presidente de EEUU, Donald Trump, en 2017 y 2018.
Tal acción injerencista desencadenó en una serie de sanciones y medidas unilaterales contra funcionarios e instituciones del Estado, aplicándose con el objetivo de propiciar el derrocamiento del gobierno constitucional y democrático del presidente de la República, Nicolás Maduro, y la instauración del dominio imperial en las naciones soberanas del mundo.





