En sus palabras, Temer indicó que "el problema de que (Da Silva) no sea candidato es que se puede transformar en un mito y como una figura mítica tal vez pueda hasta influir”, expresó a medios locales.
En otras ocasiones el mandatario ha manifestado que la inhabilitación de Lula avivaría la "tensión" en el país, y aún más si éste quedase derrotado en las urnas.
De acuerdo con las parámetros judiciales en Brasil, la candidatura de Lula podría ser inhabilitada debido a la condena de 12 años que pesa en su contra, por haber cometido presuntos actos de corrupción durante su gestión de Gobierno.
Por su parte, el dirigente del Partido de los Trabajadores (PT), ha negado las acusaciones de corrupción. Da Silva insiste en que su conciencia está limpia y que la oposición tendrá que aprender a convivir con un hombre inocente y honesto.





