YVKE.-El periodista y politólogo de 38 años, Carlos Alvarado, candidato por el Partido Acción Ciudadana
(PAC) ganó la segunda vuelta de las elecciones en Costa Rica este
domingo con el 60,66 por ciento de los votos frente al 39,33 por ciento
obtenido por su contrincante; el predicador evangélico, Fabricio Alvarado, del Partido Restauración Nacional (PREN).
Aunque los pronósticos vaticinaban un alto índice de abstencionismo en las elecciones, el Tribunal Supremo de Elecciones de Costa Rica registró una participación del 66,91 por ciento.
Alvarado, que deberá asumir la presidencia el ocho
de mayo, aseguró en su plan de gobierno que "implementará un sistema
tributario progresivo, fortalecerá la administración tributaria y
eliminará las maniobras evasivas".
A su vez, propuso generar mayores empleos, la
profesionalización de los Cuerpos Policiales, luchar contra el lavado de
activos, legitimar los capitales y luchar contra el terrorismo.
"El principal reto es retornar a un país donde se
vaya diluyendo la polarización, el Gobierno ganador tiene que lograr
legitimidades importantes dentro y fuera y materializar las alianzas en
la Asamblea Legislativa", dijo el experto en comunicación política de la
Universidad de Costa Rica (UCR), Gustavo Araya.
Araya explicó que los mismos partidos
tradicionales en Costa Rica dieron pie al surgimiento del "pequeño
partido" cuyo candidato es un salmista evangélico que junto a sus
adeptos defendió el discurso de "estar llamado a gobernar".
El analista aseguró que tanto Carlos como Fabricio
Alvarado optaron por un modelo económico liberal, con una inclinación
hacia la centroderecha.
¿A qué se debió el cambio en los resultados?
Un estudio de la UCR reveló que a lo largo de la
campaña electoral, 6 de cada 10 personas cambiaron a su candidato
preferido y al menos un millón de personas entró en los llamados
indecisos, casi un 40 por ciento del padrón electoral.
El coordinador de la Unidad de Opinión Pública del
Centro de Investigación y Estudios Políticos de la UCR, Ronald Alfaro,
aseguró que en Costa Rica
existe un "debilitamiento de las identidades partidarias", además las
"bases electorales de los partidos políticos son muy pequeñas".
Alfaro explicó que el debate entre los partidos
estuvo marcado por la dificultad de "redirigir" la atención a temas que
preocupaban a la población, además la corrupción atravesó la campaña.





