YVKE.-A
través de su cuenta en la red social Twitter, el presidente de Bolivia,
Evo Morales, calificó a la sentencia — aprobada por unanimidad de los
tres jueces del tribunal — como injusta, así como señaló que el
expresidente brasileño es blanco de los ejes imperiales para evitar su
candidatura para los comicios presidenciales que se llevarán a cabo en
el país suramericano el próximo mes de octubre.
"Sentenciado injustamente, el hermano Lula da
Silva es víctima de una conspiración que busca impedir que sea candidato
y gane las elecciones con el apoyo del pueblo al que le dedicó toda su
vida. Fuerza hermano Lula", expresó en la red social.
De igual forma, la senadora y expresidenta
argentina Cristina Fernández manifestó su solidaridad con el líder
sindical, que afronta una condena de 12 años, por petición de los
jueces.
"Acompañamos a Lula y al pueblo de Brasil. #JusticiaPorLula @LulapeloBrasil", dijo en un mensaje en la referida red digital.
Por su parte, la activista de derechos humanos de
Colombia Piedad Córdoba manifestó su solidaridad con Brasil y señaló que
la verdad saldrá a la luz, debido a que en este juicio contra Lula Da
Silva no se presentaron pruebas contundentes para su condena.
"Toda mi solidaridad y apoyo a @lulapelobrasil (Lula Da Silva) el líder
político que sacó a 28 millones de brasileros de la pobreza. Tarde o
temprano la verdad se impondrá. No hay mejor testigo que el apoyo de un
pueblo entero", recalcó en la red social.
"Acompañamos al pueblo de Brasil en estos momentos definitorios para su
vida política. ‘Sueño con el día en que el bien derrotado, vencerá al
mal triunfante’ dijo Luther King. Es el sueño de toda América Latina
también #PovoComLula", escribió en otro mensaje en Twitter.
El sistema judicial condenó a Lula, sin pruebas, por presunto "soborno"
al sostener que supuestamente el dirigente del Partido de los
Trabajadores recibiera un apartamento como medio de pago por parte de la
Constructora OAS, lo que el juez Sergio Moro, quien investiga la trama
de corrupción de Petrobras, calificó como "corrupción pasiva y blanqueo
de dinero".
A pesar de la decisión del tribunal, que además
incremento la condena de 9 a 12 años de prisión, el líder de izquierda y
sus seguidores defienden su inocencia, al argumentar que no existen
pruebas contundentes en el caso, y responsabilizan a todo el sistema
judicial de Brasil, así como a los medios de comunicación que no
difunden la verdad, todo con el fin de no dejar participar a Lula en la
próxima contienda electoral del país.
A lo largo de juicio no se logró demostrar que sea
el propietario y mucho menos se identificó cuál fue el acto o la
omisión (delito de "corrupción pasiva") que habría dado origen al
recibimiento del inmueble.
La condena no impide que Lula pueda formalizar
ante el Tribunal Superior Electoral su inscripción como candidato a los
próximos comicios presidenciales.





